La ciudad de Tarquinia está situada sobre una colina a la izquierda del río Marta, no muy lejos de la calle Aurelia y del Mar Tirreno. Rica en preciosos monumentos medievales, debe sobre todo su notoriedad a los extraordinarios testimonios etruscos presentes sobre su territorio. Ciudad de los múltiples aspectos e intereses, custodia preciosos y auténticos testimonios de arte e historia; es por éste que el turista, visitándola, es transportado en el pasado recorriendo la historia más remota y misteriosa. Capital etrusca todavía ella acoge hoy sobre su territorio, rico en misterios y de tesoros escondidos, las ruinas de un pueblo vital y alegre que ha sabido realizar un seguro modelo de civilización y progreso. El espíritu etrusco a Tarquinia todavía está vivo. Ciudad medieval, renacentista y dieciochesca, encerrada dentro de un sólido cinturón mural conserva un sugestivo y característico centro histórico rico en iglesias, monumentos, edificios en un escenario de auténtica belleza. Tarquinia también es ciudad verde y de mar y el visitador que hoy la descubre tiene la oportunidad de practicar actividades deportivas, dar paseos o sencillamente relajarse en las riberas del Mar Tirreno, bajo la tibieza de los rayos del sol, saboreando el gusto de la despreocupación, lejos de la frenética rutina metropolitana. Así, después de un magnífico ocaso hay la posibilidad de poderse descansar en un espléndido departamento con jardín, de nueva reestructuración, situado en una tranquila zona residencial a dos pasos del centro histórico, a tres kilómetros del mar, con estacionamiento libre y en las inmediatas vecindades de servicios públicos turísticos. A disposición de los huéspedes hay dos habitaciones matrimoniales y dos individuales servidas por dos habitaciones de baño con ducha. La elegancia de las habitaciones es subrayada por el atento cuidado en los detalles de la decoración: muebles en nogal afino, leídos en hierro batido, preciosas alfombras persas, cortinajes y tapicerías finas, aire acondicionado, espejos, balcones playeros, TV a color, teléfono directo, fax, Internet. Los baños son espaciosos y valorizados por materiales fugitivos, dotados de relajantes duchas de hidromasaje. El desayuno es servido en el cuarto de estar.
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